Paradigmas nuevos sobre innovación

[singlepic id=326 w=160 h=120 float=left]La innovación ya no se limita a los departamentos de I+D, se abre, multiplica sus relaciones, se nutre de nuevas aportaciones internas y externas aprovechando el networking y la participación de diversos agentes, genera outputs en mercados globales, hace tangibles modelos de negocio más abiertos y flexibles, impensables hasta hace poco tiempo.

La innovación abierta hace referencia a una potencial multiplicidad de fuentes internas y externas que generan los inputs de conocimiento necesarios en un proceso de innovación. La movilidad, los nuevos accesos al conocimiento a través de la red, el mayor nivel de formación, la transferencia de capital humano entre compañías, la facilidad por emprender o el mejor intercambio entre empresas, proveedores y usuarios son factores que explican la eclosión de la open innovation.

Según el libro The Cluetrain Manifesto: The End of Business as Usual publicado en el año 2001: “Ha comenzado una poderosa conversación global. A través de Internet la gente esta descubriendo e inventando nuevas maneras de compartir conocimiento relevante a una velocidad deslumbrante. Como resultado directo, los mercados se están haciendo más inteligentes y lo están logrando a una velocidad mayor que muchas compañías”.

Henry Chesbrough, uno de los gurús del nuevo paradigma, sostiene que la última tendencia en organización empresarial es el crowdsourcing. La palabra crowdsourcing fue presentada en sociedad por Jeff Howe en junio de 2006 en la revista Wired. Se refiere a otra forma de emplear mano de obra barata en la que cualquier persona, sin ser especialista, resuelve problemas para todas clases de compañías.

La popularidad y ubicuidad de Internet hace posible que las organizaciones tengan a su disposición el potencial de los millones de cerebros de la multitud que se conecta a través de la red. En ese sentido, crowdsourcing viene a significar algo así como “encargo a la multitud”. Así como el outsourcing genera ahorros económicos, el crowdsourcing también lo hace, pero en este caso sin importar donde esté el trabajador o “cerebro creativo”, si en China o en Valencia.

Mónica Edwars

Fuentes: tendencias21.com – www.1buenaidea.com

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