Como proteger sus ideas

[singlepic id=6 w=160 h=120 float=left]No es fácil considerar que las ideas son una propiedad, pero para algunas empresas esto es de vital importancia. La mayoría de nosotros ha concebido una idea para un nuevo producto o servicio, sólo para desecharla, posponerla o abandonarla. Algunas veces, más adelante nos damos cuenta que otros tuvieron la misma idea y la comercializaron antes que nosotros lo hiciéramos, siendo ya muy tarde para que nos beneficiáramos de ello.

Las ideas son relativamente más fáciles de encontrar, al contrario de los inventos que son más difíciles de lograr. Se requiere de conocimiento, tiempo, dinero y esfuerzo para refinar una idea y convertirla en una invención viable aunque sólo sea en papel. Convertir una invención en algo innovador – un nuevo producto aceptado por el mercado- requiere de un gran esfuerzo y algo de suerte. Existen barreras importantes en el camino de los que buscan innovar. Y para superarlas se requiere de una planificación cuidadosa y de una gran cantidad de opiniones de otras personas.

Cada año, cientos de miles de inventores e innovadores solicitan proteger sus ideas bajo las leyes de patentes, marcas registradas y derechos de autor de Estados Unidos de Norteamérica. No obstante, es difícil decidir por cuál de los tres vehículos resultará más apropiado proteger un invento en particular. Aún cuando un solo producto o servicio puede necesitar una patente, nombre de marca y derecho de autor, cada categoría protege un aspecto distinto del trabajo o expresión creativa

Las patentes, derechos de autor y marcas registradas, así como el “la técnica o conocimientos específicos”, o los secretos de un negocio, a menudo se los llama de manera colectiva como: “propiedad intelectual”. Muchas empresas cuentan con esa propiedad sin siquiera darse cuenta de ello, o de la necesidad de tomar las medidas necesarias para protegerla.

Muchas personas tienen con un conocimiento poco realista de lo que es la propiedad intelectual. Algunos creen, por ejemplo, que con sólo tener la patente de un producto serán capaces de alcanzar el éxito en el mercado. Consecuentemente, pueden gastar miles de dólares obteniendo los derechos exclusivos para comercializar algo que nadie quiere o puede adquirir. Otros pueden decidir que no vale tomarse el trabajo de proteger la propiedad intelectual.

Aún quienes no estén interesados en proteger sus propios derechos deben tomar ciertas precauciones para evitar infringir los derechos de otras personas. Y eso obliga a algo más que evitar copiar o imitar. Es imposible evitar el copiar un poco, pero con gran facilidad alguien puede infringir los derechos de otros aún sin imitar deliberada y específicamente las características de esos bienes o servicios.

Existen consultoras y oficinas privadas dedicadas a este tema, hacen los trámites correspondientes, ellos se encargan de todo y Ud. les paga por ello, pero de igual manera consulte con las entidades gubernamentales dedicadas a derechos, registros y patentes de  su país para asesorarse correctamente y luego actué.

Mucha suerte con su idea!

Fuente: SBA editado por 1buenaIdea.com

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