Alianzas estratégicas una buena idea para generar trabajo

[singlepic id=866 w=160 h=120 float=left]Según dice un viejo dicho “La unión hace la fuerza”, por eso es una buena y efectiva idea generar alianzas estratégicas, ya sea que trabajas como profesional o como emprendedor, es una buena estrategia en tiempos de crisis. Muchos se atreven a desarrollar su labor mediante esta estrategia de alianzas para superar las dificultades de la actual situación económica. ¿En qué consiste esta técnica? Un fontanero, un albañil y un electricista, o un diseñador y un programador de páginas web que trabajen por separado se encontrarán con mayores dificultades para captar clientes que si llegan a acuerdos para realizar determinadas actividades de forma conjunta.

Cuando se trabaja en equipo con profesionales que se complementan, los beneficios se reparten, pero el número de clientes y los gastos también. Al final todos ganan. La alianza no tiene por qué suponer una pérdida de autonomía en la forma de actuar de cada profesional. Esta unión tiene dos características fundamentales. La primera es que cada uno continúa con su negocio y sus clientes de siempre. La segunda es que se obtienen una serie de ventajas:

Mayores contratos: en el momento de cerrar acuerdos con sus proveedores, las grandes empresas y los organismos públicos ponen una serie de condiciones a las que pocas veces puede hacer frente un autónomo en solitario. Sí, en cambio, puede ser competitiva una alianza entre varias personas que trabajen en un proyecto común. La iniciativa parte a menudo de un determinado profesional que busca a otros que le complementan en determinadas actividades que él no puede asumir porque no es especialista en ellas.

Colaboración en trabajos puntuales: algunos autónomos se encuentran con que los clientes solicitan servicios en los que no están especializados, aunque tengan cierta relación con su actividad. En estos casos es aconsejable establecer una alianza, para ese trabajo concreto, con otro profesional experto.

Intercambio de clientes: en el momento de realizar un trabajo, el autónomo puede detectar la posibilidad de que el contratante necesita los servicios de otros profesionales. Esta situación se puede aprovechar para facilitarle el contacto de sus “socios”. Es una práctica muy habitual en el sector de las reformas. Es posible que alguien que contrate a un fontanero para renovar las tuberías del cuarto de baño necesite también a un carpintero para arreglar la puerta o a un albañil para hacer algún cambio en el alicatado.

Publicidad mancomunada: varios autónomos que realicen servicios complementarios pueden unirse para contratar diversas inserciones de publicidad en prensa, radio, Internet… Con esta fórmula compartida, la publicidad resulta más barata.

Abaratamiento de costes: un tipo de alianza (en este caso entre autónomos del mismo sector) es el de las denominadas centrales de compra. La fórmula es sencilla: consiste en unir las necesidades de suministros que tiene un determinado grupo para negociar con los proveedores y obtener un precio inferior al que se conseguiría con una compra aislada. Si 30 electricistas se unen para comprar de manera conjunta los materiales que necesitan para su trabajo, obtendrán por ellos un precio mucho más económico.

Imagen: ebe06 – somosnosotras.com

Fuente: Lola Bayona – consumer.es – www.1buenaidea.com

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